Ilustración, allá va!

Damos por comenzada la pieza de ilustración. ¿Qué hay que hacer? Coger uno de los cuatro tangrams que acabamos de mostrar aquí y en nuestros perfiles de redes sociales e ilustrarlo. Reinterpreta, continúa, haz un flashback, un prólogo, o un epílogo, quizás mostrarnos qué podría haber ocurrido antes, o simplemente, darlo la vuelta mediante las técnicas relacionadas con el dibujo y la ilustración. Sí, lo digital también nos vale.

Elige en nuestra nota de Facebook qué tangram quieres y después es todo tuyo.

Toda la información aquí, y si no, ¡pregúntanos!

La fecha límite es el 10 de diciembre a las 23.59 GMT. 😉

Ánimo, ¡y a dar rienda suelta a la imaginación!

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Tangram X.4: Azul inmenso/Malentendidos

Marisa Gallegos, Azul inmenso.2015

Marisa Gallegos, Azul inmenso. 2015

Malentendidos

Oye cómo el agua se agita y unas gotitas le saltan a la cara. Un chiquillo ha lanzado comida y un numeroso grupo de peces se ha abalanzado a por ella. Al quedarse distraída no la ve llegar. Se saludan con cariño y empiezan a pasear por el camino empedrado que bordea el gran lago. Hablan de muchas cosas intentando evitar la que les ha llevado a verse después de un tiempo en el que casi no han sabido la una de la otra. Una no es capaz de iniciar esa conversación. La otra no tiene el valor para hacerlo.

El sol, que brilla más que días atrás, empieza a deslumbrarlas y las obliga a desviarse por el camino que sube hacia el pequeño vivero. También a un silencio expectante. La primera entiende que ha llegado el momento, que no lo pueden postergar más. Empieza disculpándose por lo que entiende qué ha hecho mal y casi termina hablando sola.

– Lo mejor para ambas es que me vaya de aquí, poner tierra de por medio y así no la fastidio más. Con un poco de suerte, además de trabajo, encuentro una buena chica que me corresponda…

– ¿Y si tu deseo está más que cumplido y no te has dado cuenta?- le pregunta con voz bajita.

El rojo tímido de su cara embellece la sonrisa más bonita que nunca conocerá y la deja tan embobada que no se percata del niño que pasa por su lado con un cubo lleno de peces.

Elena Pacheco

Tangram X.3: Espejos en el asfalto/Ella no veía nada/El instante robado

Francis Ortega Moreno, Espejos en el asfalto.

Francis Ortega Moreno, Espejos en el asfalto.

Ella no veía nada

Los pequeños detalles de la vida a veces nos pasan desapercibidos.

La belleza esta en cosas cotidianas que no prestamos atención, que están a nuestro alrededor. Estamos ciegos para ver, siempre tenemos prisa, vidas aceleradas y no nos detenemos a observar, miramos sin ver.

La mayor galería de arte del mundo está en la calle, si miras lo ves, si buscas lo encuentras.

Me encanta cuando descubro algo nuevo en una calle, después de haber pasado varias veces y que había pasado inadvertido y siempre estuvo.

Soy una amante incasable de los viajes, de la aventura, de los pueblos pequeños y rincones olvidados, no de las grandes ciudades. Siempre voy acompañada de mi inseparable amiga mi cámara de fotos, mi tercer ojo como yo la llamo, a veces ella capta las cosas que yo no veo.

He llegado a un pequeño pueblo y durante todo el camino la lluvia me ha acompañado. Ya ha cesado. Los días grises también tienen su encanto

Me dirijo a la plaza a ver su catedral. Mientras saco fotos escucho la voz de una niña que pasa y le comenta a su madre sorprendida que en el suelo hay un agujero que es una puerta a otro mundo. Miró y descubro aquel charco en la acera que se ha convertido en un espejo reflejando la belleza de la fachada de piedra, un hermoso cuadro en el suelo descubierto por una niña.

Tomo la foto cuando pasa una muchacha, capto su paso con prisa y no ve nada.

Marisa del Prado

Ilustración, Tangram Project X, El instante robado, Tangram Project

Mei F.Arévalo, El instante robado. 2015

Tangram X.2: Islada/La cara oculta del tangram

larraitz. Islada ('reflejo'). 2015

Larraitz. Islada (‘reflejo’). 2015

La cara oculta del tangram

Cuántas cosas habré escrito viendo la vida de otros desde mi ventanal plomizo mientras la mía quedaba a salvo parapetada en un lugar que siempre imaginé seguro. Cuántas pedradas dirigidas a mí habré creído oír a lo largo de lo que siempre supuse retiro y recogimiento y no fue más que reclusión y soledad.

He vuelto a mirar por la ventana hacia la que paseantes llenos de vida miraban con curiosidad, que fotografiaban o señalaban mientras comentaban con ojos expresivos a saber qué burradas de las que siempre sospeché ser el centro.

Durante una tregua del habitual bullicio marrullero callejero, llegó hasta mí el sonido de una palabra que se alejaba mucho de aquellas que siempre había creído dirigidas a mí con saña, mofa, tirria, befa y desdén. Tangram.

Esperé a que la calle se volviera desierto y fui a pisar el otro lado de la acera de cuyo contacto había perdido el recuerdo y levanté la vista hacia la ventana de mi propia casa, una ventana cuyo exterior no había vuelto a mirar desde los tiempos del cólera. Y entonces lo vi, entre láminas de cristal y líneas de plomo. Primero pensé que no era un tangram porque mi vidriera estaba hecha con más de siete piezas y en ese pensamiento me mantuve, obstinado. Luego, de nuevo en la paz de mi cárcel concluí que un juego bien puede tener más de siete piezas y salí a la calle, a reconciliarme con la vida.

Juan Reyes

Tangram X.1: Sombra/El Timbre

Patxi Granado, Sombra.

Patxi Granado, Sombra.

El Timbre

Se oye el zapateo rítmico de unos pies en el patio; se oye el siseo a través del aire y el griterío incesante de una chiquillería imberbe. Se puede escuchar también, el azote del látigo sobre la piel de cemento y las melodías, tantas veces repetidas, golpeando una y otra vez, los cimientos mismos de unos recuerdos tocando a la puerta, a la puerta de los once, cuando todo era nuevo y lo nuevo era cada día, cuando corríamos tras una chapa y nuestra casa era un parque y el parque un mundo, un mundo que quedó atrás para colocarlo en el pedestal de nuestros años, atado para siempre a unas caras, a unos lugares.

¡Pero escucha! ¡Es el timbre! Es la hora de salir al patio.

                                                                                         Toni GC