Tangram XI.4 Medio lleno…/Sentado en un café/

Medio lleno_medio vacío. Perspectiva

Javier Fernández, Medio lleno, Medio vacío. Perspectiva.

Sentado en un café

Sentado en un café, recorría mi mirada los grandes ventanales, buscando en mi mente alguna razón para poder continuar.
El refresco que había pedido, representaba mi ser frío, oscuro y cuya boca negra y profunda abarcaba mis sentimientos y me sumía en la confusión.
Hace tiempo tomé una decisión muy radical en cuanto a mi modo de vida: renuncié a las nuevas tecnologías. Cuando se fueron, se llevaron consigo la poca cordura que me quedaba y mis deseos de una vida frenética, llena de éxitos y de sueños.
Ahora quiero una vida sencilla, volver a hacerme el café al fuego, a leer en los días de lluvia, a no ocupar mis horas con la televisión.
Mas esta vida está llena de sorpresas. En ese instante se me abrió una nueva oportunidad sin renunciar a esa vida sencilla que me había planteado. Descubrí una nueva razón por la que seguir adelante, por la que volver a empezar y sanar las viejas heridas.
Allí estaba, sola, mojada por la lluvia, mientras yo me encontraba dentro del bar, con una lata vacía ante mí.
Dejé mi asiento y salí a la calle, corrí hacia ella y entonces sucedió.
Esa decisión que llevó una fracción de segundo de mi vida lo cambió todo. Me enamoré y volví a sentir que era amado. Allí fue donde me devolviste la vida.
Jamás volveré a dudar que el perro no es el mejor amigo del hombre porque te lo debo todo. Gracias por salvarme de la soledad.

Marina López

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Tangram XI.3 Colores en tu sonrisa/Mi barrio

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Color en tu sonrisa, Marisa Gallegos

Mi barrio

Ordenaba mis cajones y entre papeles revueltos apareció esta fotografía.

Un recuerdo de mi barrio, de mi infancia, de aquel día que cambió mi vida.

Era un sábado de primavera. La asociación cultural organizaba un concurso de pintura entre los niños bajo el lema: “Un barrio de colores”.

Teníamos que dibujar retratos de nuestros vecinos, aquellos que para nosotros eran importantes y nos representaban de alguna manera.

Un barrio olvidado poblado de familias con pocos recursos económicos, donde el dinero del ayuntamiento nunca llegaba. Los políticos solo lo visitaban previo a las elecciones para prometernos lo que nunca cumplían.

Tengo buenos recuerdos de mi infancia y mis amigos, de jugar al fútbol en la calle hasta que el sol se iba, de nuestras madres asomándose a la ventana para llamarnos y decirnos que la cena estaba preparada.

En casa parábamos poco. No veíamos tele ni teníamos maquinitas, lo importante era estar con los amigos.

Aquella tarde las madres prepararon bizcochos y adornaron las mesas con bonitos manteles, tenían que causar buena impresión al jurado que daría el veredicto.

Mientras, los pequeños artistas en los que nos habíamos convertido realizábamos los dibujos sobre aquellas telas. Nuestras pinturas serían expuestas en una de las mayores galerías de arte, la calle, y nos sentíamos importantes por ello.

Cuando miro esa fotografía recuerdo al niño inquieto y curioso que fui y nunca quise dejar de ser. Al niño que se convirtió en artista tras ganar un concurso de pintura en su barrio.

Marisa del Prado

Tangram XI.2: Sin título/Círculos de una exposición

Jack Bernal. Tangram Project XI

Jack Bernal, Sin título.

Círculos de una exposición

Ni ninguna postura puede ser mantenida durante el tiempo de espera ni ningún café dura caliente el tiempo necesario. Una clepsidra atascada marca el paso del tiempo, y durante todo ese tiempo no pasa nada, aunque todo pase. Yo casi me fui en su momento y aquí sigo, a la espera, y se nos fue Manolo Feo y algunas condolencias suenan a publicidad encubierta.

El objeto expuesto es mucho más pequeño que la información que hay sobre él, es un guiño del artista, que espera sorprender al espectador. Pero el espectador es difícil de sorprender porque a estas alturas ya se espera cualquier cosa.

Hay un edificio antiguo remozado y rediseñado como sala multiusos, y el arquitecto espera un gran galardón por ello en lugar de ceder los honores al constructor original, y el político que cobró comisiones por adjudicar ese proyecto espera no ser pillado en el trapiche mientras los mortales esperamos que pague por ello, como cabe esperar.

Un capitel dórico con volutas me sirve de contrapeso mientras espero pensando en Manolo y en que se me enfría el café, en que ningún político podrido irá a la cárcel mientras haya quien espere obtener rédito de sus acciones y mientras los espectadores no lleguen con las ansias de sorpresa a flor de piel, y en que, si tras cinco años de espera, no tengo aquello por lo que espero desesperaré, y las zapatillas de correr con las que espero llegar lejos no habrán servido más que de atrezo.

Juan Reyes

Tangram XI.1: Noche oscura/Lo que trae la lluvia

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Patxi Granado, Noche oscura. 2016

Lo que trae la lluvia

Le esperaba mirando tras el cristal hacia la calle oscura y llena de charcos. En el silencio de la noche el sonido de las gotas de lluvia se estrellaba contra las piedras del suelo, susurrando rítmico, frío, meciéndola como una húmeda nana. Solo el ruido de unos tacones golpeando apresurados en la piedra rompió la cadencia de la canción; alargó la mirada y al fondo vio una pareja corriendo, espoleada por el chaparrón. Aún más al fondo, se dibujaba borrosa una figura que se acercaba caminando lentamente bajo un paraguas. Quizá fuera él, quizá esta vez no se equivocara y pudiera dejar de esperarle tras la frialdad del cristal. Suspiró arrebujándose en la felpa suave y cálida de su albornoz.

Cristina Eiroá