Tangram XII.5:Algunas cosas nunca cambian/Ladrón y policía

Patxi Granado, Tangram Project, Tangram Project XII

Patxi Granado, Algunas cosas nunca cambian.

Ladrón y policía

El canto de un pájaro rompió el silencio y su memoria volvió atrás en el tiempo.

El bosque. El rumor del agua. El sol que ya abrasaba mientras corrían hacia el pantano. Las risas mientras ellos se retaban para ver quién era el primero que se tiraba o quién hacía el mejor salto. Nunca quedaba claro quien lo hacía mejor al final. Eran sus ratos de disfrute cada verano cuando él volvía al pueblo. Siempre igual o mejor, desde que eran pequeños.

Hasta que dejó de ir. Nunca supo por qué. En el pueblo se rumoreaban cosas terribles a las que nunca hizo caso… Hasta que años después, supo que la identidad tras un sanguinario criminal de la ciudad donde trabajaba, era su amigo de la infancia.

Él estaba al frente del caso.

– ¿Algo que decir?

Peor que saber que iba a morir en sus manos, era que no lo había reconocido. Y no estaba seguro de que intentar refrescarle la memoria, sirviera de algo. Así que prefirió callar, sin dejar de mirarle a los ojos. Era un extraño deseo, querer que fuese él lo último que viese en la vida.

Sonó entonces su móvil y la música alteró por fin la impasibilidad de su rostro, haciéndole dudar un momento antes de disparar.

Había reconocido la melodía.

Elena Pacheco

Anuncios

Tangram XI.1: Noche oscura/Lo que trae la lluvia

DSCF7951

Patxi Granado, Noche oscura. 2016

Lo que trae la lluvia

Le esperaba mirando tras el cristal hacia la calle oscura y llena de charcos. En el silencio de la noche el sonido de las gotas de lluvia se estrellaba contra las piedras del suelo, susurrando rítmico, frío, meciéndola como una húmeda nana. Solo el ruido de unos tacones golpeando apresurados en la piedra rompió la cadencia de la canción; alargó la mirada y al fondo vio una pareja corriendo, espoleada por el chaparrón. Aún más al fondo, se dibujaba borrosa una figura que se acercaba caminando lentamente bajo un paraguas. Quizá fuera él, quizá esta vez no se equivocara y pudiera dejar de esperarle tras la frialdad del cristal. Suspiró arrebujándose en la felpa suave y cálida de su albornoz.

Cristina Eiroá

Tangram X.1: Sombra/El Timbre

Patxi Granado, Sombra.

Patxi Granado, Sombra.

El Timbre

Se oye el zapateo rítmico de unos pies en el patio; se oye el siseo a través del aire y el griterío incesante de una chiquillería imberbe. Se puede escuchar también, el azote del látigo sobre la piel de cemento y las melodías, tantas veces repetidas, golpeando una y otra vez, los cimientos mismos de unos recuerdos tocando a la puerta, a la puerta de los once, cuando todo era nuevo y lo nuevo era cada día, cuando corríamos tras una chapa y nuestra casa era un parque y el parque un mundo, un mundo que quedó atrás para colocarlo en el pedestal de nuestros años, atado para siempre a unas caras, a unos lugares.

¡Pero escucha! ¡Es el timbre! Es la hora de salir al patio.

                                                                                         Toni GC

Tangram VIII.1: Diagramas de tiza/Subir de espaldas…/Juegos de Vida

Patxi Granado, Diagramas de Tiza

Patxi Granado, Diagramas de Tiza

Subir de espaldas no es bajar

El Tejo es un juego de lo más instructivo. Los especialistas dicen que se desarrollan cualidades que favorecen la coordinación, el equilibrio y el afán de superación personal. Además, también es muy conocido internacionalmente, aunque por otros lares suele llamarse Rayuela.

En versiones como la francesa se escribe antes del uno “tierra” y tras el diez “cielo”, la rayuela es un sube y baja sin fin. Es una propuesta para asumir el orden en todas direcciones o el aprender a valorar cada paso en cualquier sentido.

Su origen, alguna vez se ha situado en la Europa renacentista. La de la Divina Comedia, de Dante, donde el personaje sale del purgatorio para dirigirse al paraíso, pasando por nueve mundos. El juego, se fundamenta en una serie de casillas tituladas numéricamente, de uno a nueve o diez. Por las que se avanza a pata coja y cuyas rayas o límites está prohibido pisar. Salto antecedido por el lanzamiento de un objeto plano, piedra o tejo, que igualmente ha de quedar dentro del objetivo, sin morder ninguna línea demarcadora.

El rompecabezas que Julio Cortázar tituló Rayuela, es de las obras más espectaculares escritas en castellano. Nos muestra un juego literario que, cambiando el orden de lectura de sus capítulos, como propone el autor, llega a demostrar que hay, lo  menos, dos lecturas en ella. El monólogo interior del personaje principal, propone al lector múltiples finales. En literatura, lo más parecido a un puzle con infinidad de formas que buscar: una especie de tangram.

Pedro González Cánovas

CarminaBurana71, Juegos de Vida

CarminaBurana71, Juegos de Vida

Tangram VII.4: Saudade/No foto, no problemo

Patxi Granado, Saudade. De la serie Sueños de Papel. Agosto, 2014.

Patxi Granado, Saudade. De la serie Sueños de Papel. Agosto, 2014.

No foto, no problemo 

Huidizo, ropajes sueltos, pinta de moro con los brazos cargados de relojes baratos, carteras de plástico y abalorios. Le vi levantar paladas de arena con sus zapatillas y escamoteando hasta su sombra dirigirse a cuantos se cruzaban en su camino, más pendiente siempre de si alguien le observaba que de aquel a quien asaltaba con su arrastrado y lastimero español.

Con el calor, lo que me apetecía era mantenerme bajo la escuálida sombra del chiringuito y vaciar a sorbos largos la jarra de cerveza, y en eso estaba cuando se vino hacia mí, el brazo izquierdo adelantado como mostrador de bazar chino, la frente con perlas más auténticas que las de los abalorios, que emitían ruido de plástico al entrechocar.

Así mis posesiones no fuera a ser que las intenciones del moro, negro, o lo que fuera aquel tipo que pretendía interrumpir mi solaz veraniego, me obligaran a abandonar la tranquilidad de la playa para poner una denuncia por robo en alguna comisaría cercana. Entonces, deshaciéndose de su temor a amenazas con uniforme por un instante, me miró, me sonrió y me dio los buenos días con su extraña entonación, y me pareció el saludo más sincero que jamás me hubiesen regalado.

Quise inmortalizarlo para subir su imagen al Facebook como trofeo de unas vacaciones anodinas. Pero dijo algo parecido a “no foto, no problemo” y la foto salió movida. Yo sólo quería robarle una foto a un superviviente de las miserias de un humano como yo, pero no pude.

Juan Reyes

Tangram VI.1: Bakardadea-Soledad-/La Eterna Batalla

Patxi Granado. Bakardadea/Soledad. 2013

Patxi Granado. Bakardadea/Soledad. 2013

La Eterna Batalla

En esa espiral del silencio donde los gritos se ahogan, nace el roce de la piel deteniendo el tiempo. Es el momento, la soledad y el afecto combaten en una batalla muda, apremian la luz del instante, aclamando por su victoria.  Se miran, se tocan, fusionan sus manos huyendo de las sombras, dibujan las líneas que retratarán su experiencia, lejos,  muy lejos del miedo, una, por verse envuelta  de deseos, y otra,  por no alcanzar a verlos.

Paula Cosgaya