Tangram XII.3:El viaje/Espejos

Javier Lópex, Tangram Project, Tangram Project XII

Javier Lópex, El Viaje. 2016

Espejos

Hay rincones que nunca transito,
salones vacíos y negros,
palacios brillantes con luces de vela.
Hay ocasiones que solo son útiles
como alfombras que dan la bienvenida
como los gatos entre las piernas
o el sol tras las pesadillas.

Una mesa de contornos negros
late al borde de un precipicio,
una hoja de papel blanco duerme
esperando que me acerque.

La puerta no se abre
y los ojos se cierran,
cada vez toco más fuerte
en el fin del mundo,
al otro lado de los párpados
mientras una fina lluvia
escasea a lo largo de mis grietas.

Toni G. C.

Tangram X.1: Sombra/El Timbre

Patxi Granado, Sombra.

Patxi Granado, Sombra.

El Timbre

Se oye el zapateo rítmico de unos pies en el patio; se oye el siseo a través del aire y el griterío incesante de una chiquillería imberbe. Se puede escuchar también, el azote del látigo sobre la piel de cemento y las melodías, tantas veces repetidas, golpeando una y otra vez, los cimientos mismos de unos recuerdos tocando a la puerta, a la puerta de los once, cuando todo era nuevo y lo nuevo era cada día, cuando corríamos tras una chapa y nuestra casa era un parque y el parque un mundo, un mundo que quedó atrás para colocarlo en el pedestal de nuestros años, atado para siempre a unas caras, a unos lugares.

¡Pero escucha! ¡Es el timbre! Es la hora de salir al patio.

                                                                                         Toni GC

Tangram VIII.2: Despertares/La Carretera

Susana Aparicio Lardies, Despertares. 2015

Susana Aparicio Lardies, Despertares. 2015

La carretera

Al otro lado de la carretera, entre la maleza que muere, vive el invierno a la espera de que su alfombra se vuelva verde y resucite el esqueleto inmóvil de esos árboles que yacen, siempre, en sus cunetas.

Parecen agitar sus ramas mientras se hunden en la tierra, suplicando al tiempo que corra veloz a por la primavera, que su sangre se detiene y el corazón no cesa, que la vida continúa mientras ellos, esperan y esperan.

Al otro lado de la carretera viven sus sueños mientras estiran las raíces, beben de los grises del cielo y permanecen. Como cualquiera.

Toni GC

Tangram VII.1: Cúmulo de despropósitos/Bolsillos/Paso del tiempo

Carolina Pingarrón, Cúmulo de despropósitos.

Carolina Pingarrón, Cúmulo de despropósitos.

Bolsillos

Cómo se adivinaban los bolsillos en los devorados pliegues de su cuerpo, cómo protestaban las quebradas humedades de sus rotos el abandono continuo de su recuerdo. Así descansaba ella, con la sonrisa puesta sobre el nido de sus manos, bajo el peso ligero de un amarillo viejo, con los sueños ocultos tras un par de párpados, a trozos dibujada tras el papel pintado, a pedazos desapareciendo en el negro hueco de su ausencia.

Eva debió llamarse aquella diosa que colgó la espesura de su existencia en la cabecera de una cama y aguardaba las noches, siempre solitarias, para cerrar los ojos hasta que acudían a cortejarla. Eva debió colgarse de una pared seca para huir del olvido mientras esbozaba una sonrisa a modo de despedida. Debe acordarse de los días de calor que pasó en algún bolsillo trasero de un pantalón a la espera de algún secuestro.

Eva sigue durmiendo mientras le acecha, traidor, un anciano señor que se hace llamar Tiempo.

Toni CG

Mary Baby. El Paso del Tiempo.

Mary Baby. El Paso del Tiempo.

Tangram VI.3: Dibujándose en la niebla/El Callejón

Cristina Eiroá Santamaría. Dibujándose en la niebla, 2013

Cristina Eiroá Santamaría. Dibujándose en la niebla, 2013

El callejón

Se adivinaban los cientos de miradas que atravesaban las viejas cristaleras, pobladas por los últimos brillos de la tarde que insistían en jugar a pintar los vidrios sobre el lienzo de las ventanas, sobre las cortinas de algún balcón de puertas entornadas. Parecían los ojos asustados de las casas, flanqueando el largo paseo hasta la iglesia. Siempre me había sentido vigilado al pasar por aquella estrecha calle adoquinada, no podía evitar mirar de reojo hacia arriba en busca de alguien que me espiara. Al llegar a la plaza que se abría al final del camino, uno parecía respirar aliviado, como cuando sales de un atasco o acabas los exámenes.

Ya estaba al pie de la torre del campanario, donde acaba el callejón, por donde corría un frío de años, por donde recordaba haber corrido las tardes huyendo de sus fantasmas. Fue en uno de esos portales donde me senté muchas veces a disfrutar de mi primer amor, en el borde de la acera, con las rodillas abrazadas mientras escuchaba el dulce sonido de su voz, sin mediar siquiera una palabra, solo existía aquella calle donde ella nació.

Quizá sea esa la mirada que me vigila, el frío que recorre mi piel. Quizá sea ese el fantasma que me llama, el sonido de su voz.

Toni GC

Tangram V.1: Al Andalus/El Hueco

Nekabitt, Al Andalus

Nekabitt. Al Andalus.

El Hueco

Un hueco abierto siempre en el escudo de tus sueños. Por donde entre el aire fresco, por donde huyan la envidia y el miedo. Un hueco al final del pasillo por donde hacerse grande o quedarse ciego.

Un hueco de tronera en tu castillo por el que escapar al cielo, por el que volar sin alas ni destino. Un hueco al final del camino, al que llegar corriendo y saltar al vacío. Un hueco de ilusiones y delirios, con los bordes hechos de tiempo y el muro de ladrillos. Un hueco para soportar las ausencias, para amontonar los descuidos.

Un hueco que se abre en la oscuridad de la noche, que te espera junto a la acera para viajar lejos, vacío, sin peso.

Toni G C